domingo, 25 de mayo de 2008

Feliz día de la Patria



Es 25 de mayo y en todas las radios de la cadena nacional de radiodifusión, así como en todos los canales de la televisión nacional suena el Himno Nacional argentino, nuestro himno.Es el aniversario de nuestra Patria, es el aniversario de la Revolución de Mayo. Un día como hoy pero hace 198 años atrás, iba a cambiar una forma de gobierno; la vida de todos los días empezaba a ser otra.
"Más allá de lo político —dice Daniel Schávelzon, especialista en arqueología urbana— es un momento de transición en la vida de la comunidad." Schávelzon y su equipo excavaron en los terrenos de viejas casas porteñas y analizaron los pozos de basura. Así supieron de costumbres que no habían quedado registradas en los documentos.
"Las mujeres —escribió el viajero francés Julián Mallet— son encantadoras, hablan el castellano con mucha corrección y gusto, pero lo que influye en sus atractivos es la irresistible inclinación que tienen por toda bebida y por el tabaco". Era 1809. Esas mujeres, esas costumbres, eran las de una Buenos Aires que estaba cocinando una revolución.
"Para nuestra sorpresa —dice Schávelzon— encontramos que en los pozos de la época de la revolución, los huesos no estaban quemados sino hervidos. ¡No se comía tanto asado como se supone! Esto se entiende porque la carne era dura: las vacas eran salvajes, estaban sueltas, comían cuando comían y tomaban agua cuando llovía. Por eso, los gauchos llevaban una ollita de tres patas: ahí dejaban hervir la carne hasta cinco horas. La parrilla horizontal, como la usamos ahora, no apareció hasta fines del siglo XIX. En el campo se hacía el asado vertical, en cruz, cuando no había otra posibilidad. Se comía mucha carne de vaca —350 kilos al año, contra 16 en Inglaterra— pero vimos que generalmente era guisada, no asada."

En las familias ricas se preparaban banquetes en ocasiones especiales. Así, cuando Juan Martín de Pueyrredón y su esposa Dolores llegaron de España, el menú de bienvenida fue: "Unas aceitunas, sardinas y fiambre, la consabida sopa con pan tostado, arroz o fideos. Después pescado fresco. Después vino el asado de vaca y algo de cordero; la ensalada de lechuga y unos pepinos; un guiso de garbanzos y lentejas, acompañado de unas albóndigas, tortillas de acelga, mollejas asadas, mondongo y finalmente los postres".

El plato playo y el tenedor aparecieron en el Plata avanzado el siglo XVIII, así que en 1810 sólo se los empleaba en las casas muy ricas. También es de esta época la costumbre de usar un vaso por persona. Antes alcanzaba con uno en la mesa.
A principios del siglo XIX, en Buenos Aires se comía mucho pescado, pero como todo bicho que camina va a parar al asador, la dieta de los porteños incluía palomas, pájaros, pavos, gallinas, perdices y hasta iguanas. Los ricos comían mulita, una carne sabrosa, tierna y cara.
Buenos Aires era una ciudad con distintos estratos sociales. Las casonas de tres patios que difundieron las revistas para chicos eran un 8 por ciento de la ciudad. También había casas mucho más chicas, incluso de un solo cuarto, que se construían para alquilar.
Dentro de la ciudad había indígenas, con sus tolderías a cuatro cuadras de Plaza de Mayo, en Perú y Chile. Los ricos vivían cerca del Cabildo. Los pobres, en las afueras de la ciudad: Barracas, Tribunales, Monserrat, Congreso.
Fuente: Diario Clarín
Sin dejar de pensar en todos ustedes, una pregunta me vino a la mente:
¿Qué es una Revolución?
Charlaremos en clase acerca de esto, a pensar y reflexionar.
Que tengan un hermoso día de la Patria en familia, los veo el lunes, y recuerden meditar acerca de todos estos cambios.
Los abrazo,
Juli

1 comentario:

Anónimo dijo...

esta muy bueno juli besos naty